16 feb 2008



Partes:



Una funda protectora.
El catéter propiamente dicho, que es un tubo flexible que acaba en un cono de conexión.
Un fiador metálico que va introducido en el catéter y que sobresale por su punta, lo cual nos permite puncionar la vena. El fiador, en su otro extremo, posee unas pequeñas lengüetas de apoyo para los dedos y una cámara trasera, la cual nos permite observar si refluye la sangre en el momento que realizamos la punción.

Simulador de venopunción




Pad de tejido blando para ajustar al brazo y usarlo para en venopunción. Representa la fosa antecubital del brazo derecho.


Comunicación profesional - paciente
Reconocimiento de la vena modelo mediante palpación
Inserción de una aguja
Introducción de una cánula
Cuando se conecta a un reservorio con sangre artificial:
tomas de sangre
Uso de un Vacutainer o producto similar


Diseñado para ser ajustado sobre la fosa antecubital del brazo
Las venas son:
Autosellantes para uso repetido
Recargables mediante válvula de una vía
Suministrado con sangre artificial bajo presión
Reemplazables
El pad puede ser conectado a un reservorio para simular un flujo de sangre y realizar un realista “flashback”.
Plataforma robusta que impide el heridas por la aguja.
Epidermis reemplazable y además se puede lavar usando agua y jabón

Estres ante la venopuncion

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Es bien conocido el temor de muchos niños (y no pocos adultos) a las agujas, de ahí su resistencia a asistir a la consulta médica por el miedo a ser víctimas de la venopunción. Los objetivos de este estudio fueron: describir la influencia de los factores propios del paciente en el estrés anticipatorio y el real a la venopunción, describir la influencia de la participación de los padres en el estrés anticipatorio y el real, y determinar la relación entre el estrés anticipatorio y el real ante la venopunción. Material y métodos. Se integró una muestra de 178 niños y adolescentes que acudieron a venopunción al laboratorio. Se utilizaron 2 escalas: del dolor y del estrés. Antes de la punción, los niños determinaron qué tanto suponían les iba a doler el procedimiento (dolor predictivo) y 2 observadores estandarizados calificaron el grado de estrés aparente previo a la punción (estrés anticipatorio). La respuesta observada en el paciente fue considerada estrés real. Finalmente, el niño señaló el grado de dolor sufrido efectivamente (dolor estimado). Resultados. Los primeros 4 tuvieron significancia estadística: 1. A mayor grado de estrés anticipatorio mayor fue el estrés real. 2. Los menores que predijeron que el dolor sería intenso obtuvieron mayores calificaciones de estrés real. 3. Los niños de mayor edad obtuvieron menores calificaciones de estrés real. 4. A mayor escolaridad, menor estrés real. 5. Cuando había el antecedente de venopunción reciente, mayor era el estrés real. 6. Los pacientes de sexo masculino mostraron mayor estrés real que los de sexo femenino. 7. La presencia de los padres durante la realización del procedimiento tendía a aumentar el estrés real. 8. Cuando el menor acostumbraba dormir en la cama de sus padres había una tendencia a experimentar mayor estrés real. Conclusión. Estos resultados dan la pauta para promover que padres y clínicos expliquen al niño este procedimiento, así como la aplicación de técnicas cognitivo-conductuales para disminuir el estrés ante la venopunción